jueves, 17 de noviembre de 2011

La foto


La fotografía muestra a mi padre; en la cara posterior aparece escrito con su letra:
Fonda "Los Sin vacantes"
Caja EE. PP.
17 - 9 - 1965
Ignoro el lugar donde fue tomada esta fotografía, ni quién la tomó. Mi padre tenía 26 años al momento de la fecha señalada. En aquel tiempo él trabajaba en la desaparecida Caja de Empleados Particulares, donde ocupó altos cargos administrativos y como dirigente. A pesar de haber nacido en Chuquicamata, fue criado en Santiago, pero cada vez que tuvo la oportunidad siempre pidió traslados a regiones; fue así como en el año 1971, en Quillota, nací yo. En el año 1973 mi familia se tuvo que trasladar a Santiago por fuerza mayor.
En el año 1992 mi padre falleció en un accidente. En ese momento trabajaba como gerente de una AFP, en Valparaíso, fuera de Santiago nuevamente. Casi nada más supe de él. Nunca conversamos mucho, teníamos poco en común.
Con los años, he viajado y vivido en bastantes lugares, sobre todo fuera de Santiago, a pesar de haber sido criado en la capital también. Así lo he preferido, Santiago no lo considero mi lugar. Tal vez se debe a un intento secreto de mi parte de enhebrar los mismos afectos de mi padre; sé que él amaba el mar y el viento en la copa de los árboles; sé que junto a los libros también amaba la simpleza, el contemplar en silencio, y un buen vaso de leche fresca al desayuno.
A veces aún lo extraño. A veces creo que me parezco más a él de lo que puedo recordar. /

6 comentarios:

.:: SiKoSiS :.. dijo...

Inevitablemente y aunque a veces no lo queramos, sin duda alguna nos parecemos a nuestros padres, así como en los deseos de vivir fuera de la ciudad o con las ganas de romper el ayuno con un vaso de leche como lo comentas. Y por supuesto que si él fue un persona que lleno tu vida con una magia especial, aunque fuera sin cosas en común, lo extrañaras muchísimo y aún más en el día de ayer, como así lo quisieron las estrellas, con el fin de unirlos en pensamiento.

gabriela clavo y canela dijo...

Marcelo:

Un gusto leerte, una nostalgia sostenida que comprates.

saludos cordiales.

g

Anónimo dijo...

Hola Marcelo, qué bueno leerte y saber de tu padre, me lo imagino conversando con el mío. Me quedo con ese amor y esa nostalgia.

Un abrazo

eva_eva dijo...

Me gusta el sabor de tus palabras. Sublime nostalgia.

Sharon dijo...

Ya no escribes Marcelo?... Lo pregunto humildemente, encontré tu Blogger por casualidad, así como ocurren las cosas que nos marcan en la vida... Y noté que hace varios meses que no escribes, espero estés bien y sea sólo que encontraste otros medios de desahogo del alma.
Saludos,

milenko vuskovic r dijo...

Siendo amigos ,nunca habia visto una foto de tu señor padre y creo segun mi instinto que lo que dices al final es mucho mas que cierto ....a lo mejor lo desconocido de tu padre es lo que eres tu...