sábado, 29 de marzo de 2008

Réquiem en la Plaza de Armas de Santiago de Chile

Eso fue la felicidad, respirar el aire en tu mar de palomas y remolinos de colores, conquistar a lo lejos el paseo nupcial de las nubes, y arrodillarse ante el firmamento para decir que he nacido y callado.

Eso fue la felicidad, almidonarse de manzanas de dulce con nada en los bolsillos, perder la vida entera con tu banda dominical y un partido de ajedrez.

Eso fue la felicidad, recibir el rosario a lo lejos de una prédica, una canción, o la plática de algún viejo añorando sus mejores antiguos tiempos.

Eso fue la felicidad, perderse en ti, hacerse invisible y formar parte tuyo nuestro, unirse al grito de nadie, hojas volando, brisa, risas septiembre otoño...

Ahora los vientos son golpes, y las palabras de cielo no consuelan ni se quieren quedar. Y las serpentinas serpientes abundan, y la noche llena de chirrido ya no es noche, y la gente que huye porque las sombras se avecinan, y niños sin nido, niños viejos salen de sus rincones del averno para decir que el acero ha transcurrido, salen de sus rincones para vestir a llagas lo que fue tu cara de bronce, salen desde lo que se oculta y no se admite, desde tu vientre y todo ti mismo, como esta patria, salen para decir cicatriz.

7 comentarios:

Heroína Frívola dijo...

"...perder la vida entera con tu banda dominical y un partido de ajedrez"
Esto se me hace cotidiano, con algunos matices de mi personalidad, pero conocido al fin y al cabo.

DianNa_ dijo...

Te devuelvo la vista, gracias por comentar en mi blog.
Por dios!! que bien escribes, que envidia , me ha encantado leerte... volveré a dar un repaso a tu blog.
Saludos^^

marina dijo...

Los ojos de los niños que no han podido ser niños, que gritan cicatrices como bien dices, Marcelo. Fue felicidad y quiero creer que aun quedan rescoldos para encender nuevos horizontes.
Me gusta tu bitácora.
Ví tu mensaje, i sí, las fotos las he tomado por ahí, a veces en lugares cercanos, en otros lejanos, aunque eso de la distancia es tan relativo...fíjate que con tu relato he podido pisar por unos segundos la Plaza de Armas...
Saludos...! :-)

Anónimo dijo...

La eternidad de la perdida, la eternidad del regreso y el reencuentro, la soledad en la muerte, la plenitud abismante, todas las plazas, todas las cartas del mundo, todas las palabras y relatos ya escritos, y los que vienen. La esperanza. Construir. Por los domingos que vienen en respiro tranquilo, sin sollozo, sin lamento, y en nostalgia perpetua, siempre en nostalgia. Nos mostramos entonces todos y luchamos todo, codo a codo, siempre, eternos. Te abrazo. Te vuelvo a encontrar y me pongo tras de ti por tu propia lucha, que es la nuestra, que es de todos. Vuelven entonces los llantos en tu puerto, pero vuelven tambien las risas en los arboles, siempre, al fin, risas, temblores, junio.

Anónimo dijo...

La eternidad de la perdida, la eternidad del regreso y el reencuentro, la soledad en la muerte, la plenitud abismante, todas las plazas, todas las cartas del mundo, todas las palabras y relatos ya escritos, y los que vienen. La esperanza. Construir. Por los domingos que vienen en respiro tranquilo, sin sollozo, sin lamento, y en nostalgia perpetua, siempre en nostalgia. Nos mostramos entonces todos y luchamos todo, codo a codo, siempre, eternos. Te abrazo. Te vuelvo a encontrar y me pongo tras de ti por tu propia lucha, que es la nuestra, que es de todos. Vuelven entonces los llantos en tu puerto, pero vuelven tambien las risas en los arboles, siempre, al fin, risas, temblores, junio.

carola. dijo...

Yo, como MARINA, también me he trasladado por un momento a la Plaza de Armas. Me transortan tus líneas.

Papelucho dijo...

y quien murio?