domingo, 6 de abril de 2008

Como en un sueño

Acostumbrados a lamer el vidrio, a entrañar una palabra risueña que nos albergue una sonrisa, a acariciar una caricia para ser percibida y robada, para escuchar el murmullo grato de un grato silencio, para obedecer a una paz, para sentirla y preservarla entre los brazos sin tocarla siquiera, apenas susurro de cuna que nos contemple de sueños, y nos haga dormir. Acostumbrados, siempre a un más allá que bastará para sanar acaso...

Hoy una nieve fuera de sitio en este extraño abril se apoderó de las calles de Brighton, y cayó libre como paño de pétalos sin escatimar un sano juicio, cayó ligera y amapola, con su tono a silencio y su torso de sana luz, y recordé aquella nieve que cayera en su última vez pintando todo de blanco, y yo que de tanto mendigar cristales alejados y ajenos, de tanto hurgar en memorias rotas, ni siquiera advertí, y al tratar de palparla ya fue demasiado tarde.

Hoy vi la nieve, y me hice caminar entre ella para tocarla y olerla, sentí la nieve entre mis manos y mi rostro, sentí su canto de niños y viejos jugando a ser niños, sentí su halo de sueño como si fuera un libro, con la voz de “Drift off to sleep” de Micah Hinson de fondo, como en un gran libro abierto del todo nuestro.

Hoy, escuchando a viva voz con el dulce alivio de este frío y cálido sustento, escribo en él.

3 comentarios:

sole dijo...

me encantó tu blog... me siento honrada de tenerte en mi casa (honrada a la antigua, hago reverencia y todo)
un abrazo

Samantha dijo...

Hola¡¡¡ Qué gusto encontrar a alguien que disfruta a Micah P. Hinson, gracias por tu visita, ahora vine yo.

Saludos¡¡¡¡

marina dijo...

nieve en abril... casi como un sueño, sí...
pétalos que se derriten a un compás silencioso

saludos...!
:-)