lunes, 26 de mayo de 2008

Texturas secretas

Escondidos en plena región montuna de Viñales, entre campos de tabaco y sierras al norte de Pinar del Río, pueden divisarse de tanto en tanto los más empinados y verdes mogotes que se apoderan del paisaje con sus imponentes figuras tanto en solitario como de a dos en tres en compás de espera. De ellos, flora y fauna chorrean a borbotones entre inimaginables redes cavernarias naturales, e impresionantes corrientes fluviales secretas, de una belleza toda que no tiene cabida sobre papel alguno.

De entre algunos de esos collados viven las “gentes del agua”, pequeñas castas de familias, asentamientos humanos que han vivido en sus alturas por siempre, y que tan solo muy de cuando en vez baja alguno para intercambiar enseres y luego retornar prontamente a su mundo, al que han decidido nunca abandonar.

Y se me hace pensar en el destino, de hasta cuando podrá prevalecer lo que en ese secreto mundo se ha mantenido, de a donde ha de parar o comenzar su memoria, o la mía, de donde se viste la certeza, cuando no hacemos más que pintar desde nuestros proverbios el todo, cuando nos negamos a hacer otra cosa que no sea caer en la estúpida arma mortal de definir la vida según lo que recibimos de ella.

Disfrazar con una fotografía no esgrime ni refleja motivos, la realidad no se viste de profunda, la realidad existe, y apenas alcanzamos con mucho esfuerzo a contemplar el contorno de su textura, y sólo cuando nos acaricia, y sólo cuando dejamos que su caricia se nos acerque… Tal vez algún día estemos preparados para mirar las verdaderas texturas expuestas, cuando no esperemos nada de ellas.

Escondidos más allá de la sierra yo me recuerdo de Viñales y de todo aquello, la vida no está en otra parte, la belleza no se presenta a sí misma vestida de princesa, ni el lugar de los afectos tiene piernas o raíces, existen… incluso pueden comenzar donde terminan tus dedos.

9 comentarios:

humphrey dijo...

Gracias Marcelo por esta sublime memoria, espero que mis dedos te hagan siempre bien, al igual que a mi los tuyos.

Un abrazo sincero.
Humphrey

siempre el mar dijo...

Qu palabras mas certeras Marcelo, la realidad existe pero en la mayoría de las ocasiones no comprobamos como bien dices su textura o preferimos no tocarla por temor a que no nos guste.
Un abrazo desde mi mar.

Adriana Lara dijo...

qué sentimiento cálido y nostálgico. Qué linda imagen, además.

Sirena Varada dijo...

Intentamos revestir la vida con nuestras pretensiones, cegados por la abrumadora visión de nosotros mismos, sin llegar a comprender que la vida no es de una manera o de otra, la vida simplemente es.

Andamos subyugados por los infinitos anclajes de una memoria difusa, disfrazando la incertidumbre de certezas siempre vanas, pintando imágenes con colores que nunca existieron.

Gracias por tu sinceridad, por tu visión tan honesta... y tan inaudita para los que ven mucho pero nada contemplan.

... Me encanta venir a este lugar y asirme al bote de un muchachopríncipe. Un beso

Hija de La Lagrima dijo...

Que ganas de me dieron.....de porder ir a alguna lejana tierra como la que describes!

Daniela dijo...

Lindo lindo...despuès de las manos, el mundo y su belleza..........todo allí. basta con abrir las cegueras

Saludos.........

siempre el mar dijo...

No se si será la próxima éntrada o la siguiente pero te aseguro que bucaré uno de mis mares con gente y te la dedicaré jajaja.
besitos.

carola. dijo...

...por ejemplo en lo que escribes. Por eso, como tú bien dices, yo nunca imaginé papel que abarcara la belleza que tú eres capaz de dejar impresa.
Un beso lleno de buenos deseos y hermosas imágenes.

Gabriela clavo y canela dijo...

Sistema, poeta, sistema.
Primero cuanta las piedras,
luego contarás las estrellas.

Por si
hay que contar estrellas
o piedras, dá igual.


G.